Las páginas donde un pueblo empezó a contarse a sí mismo

Las revistas suelen contar la historia de una comunidad. Con el tiempo, El Telar pasó a formar parte de esa misma historia.

Durante años acompañó el crecimiento de Villa Flandria mientras el pueblo iba construyendo su propia identidad. Sus páginas reunían noticias, aniversarios, fotografías, eventos y relatos de la vida cotidiana. Pero, casi sin proponérselo, fueron dejando algo mucho más valioso: el registro de una comunidad mientras esa historia todavía estaba ocurriendo.

Cuando nació, «El Telar» no era solamente una publicación. Era otra expresión del proyecto que impulsaba Julio Steverlynck: una comunidad donde la fábrica convivía con la cultura, el deporte, la educación y la vida social. Porque la fábrica nunca fue solamente una fábrica. También fue una manera de pensar el pueblo.

Con el tiempo, aquellas páginas dejaron de ser una publicación periódica. Se convirtieron en una de las formas que encontró Villa Flandria para contarse a sí misma.

Ejemplares de la revista «El Telar»

Quizás por eso «El Telar» sigue inspirando nuevos objetos. No como una reproducción nostálgica de una revista de otra época, sino como otra forma de mantener viva esa historia.

Libreta Retro

$ 7.000

una sensación especial

No se trata solamente de leer noticias de otra época. Es descubrir cómo una comunidad fue construyendo su identidad mientras simplemente vivía.

Algunos archivos no conservan únicamente el pasado. También ayudan a entender por qué una comunidad sigue reconociéndose en su propia historia.

Portada revista «El Telar» (1952).

Nota en la revista sobre la creación del escudo de Villa Flandria.

Recibo de suscripción a la revista.

Las caricaturas eran un recurso constante para ilustrar notas y articulos.

Estadio Carlos V

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